domingo, 30 de marzo de 2014

ALEX KATZ: LA ALEGRÍA DE VIVIR

ALEX KATZ: "Ada with Flowers", 1980

"Técnicamente, me gusta un tipo de pintura homogénea y, filosóficamente, en un plano más irracional, una especie de sentimiento positivo sobre la idea de estar vivo".






















La aparición de Alex Katz en la escena artística estadounidense a finales de los cincuenta se produce justo en el preciso instante en que el expresionismo abstracto ha agotado prácticamente sus posibilidades y en el que el pop empieza a presentarse como una alternativa irónica, más atenta a la realidad y menos solemne que la pintura de los representantes de la Escuela de Nueva York. Katz concilia la abstracción y el realismo de posguerra en un estilo figurativo que definió como “totalmente americano”. Desde los años 60, realiza siluetas, retratos pintados sobre madera recortada.
Orange Hat , 1990

Alex Katz comparte con los artistas del POP ART la influencia de los medios de comunicación (la transformación icónica de sus imágenes, la repetición y la fragmentación de los motivos, los modos de representación provenientes de cine y publicidad), la utilización de planos, colores brillantes, y también una preferencia por escenas de la vida cotidiana, momentos aparentemente intrascendentes, efímeros que plantea al nivel de arte con frescura y elegancia. Pero su interés en explorar cómo la luz modula la superficie de la pintura, en contraste con el estilo gráfico del arte pop, lo diferencia de este movimiento.  Su estilo se distingue por la simplicidad de línea, forma y color.
"Kristen, Sharon, Kym", 2008
"Ada y Vincent en el coche", 1972
"Buenos Días", 1975
Es contemporáneo de los PINTORES EXPRESIONISTAS ABSTRACTOS, de quien adoptó el uso de formatos de gran escala y el énfasis en las cualidades de la superficie de la pintura, aunque su estilo es muy lejos de la "acción painting'-a pesar reconocido su admiración por Pollock



Red Smile, 1963

"Eleuthra", 1999























PAS DE DEUX. Detalles

Vivien, 1994
Ada y Alex, 1980
Ada y Vincent, 1967
"Anna Schroeder", 1983


PRINCIPALES GÉNEROS DE SU PRODUCCIÓN: EL RETRATO Y EL PAISAJE

Realiza lienzos de gran formato, personas  y paisajes pertenecen al entorno del pintor: familiares, amigos, el Soho neoyorquino o los espacios naturales de la zona costera de Maine. Desde sus inicios como pintor, ha preferido el retrato como modelo expresivo, consiguiendo que sus personajes - especialmente las figuras femeninas - se hayan convertido en verdaderos símbolos contemporáneos. Katz realiza una personal lectura del género, ya que su objetivo no es una representación fidedigna de los rasgos físicos o el estudio psicológico del retratado sino abrir una reflexión más detallada sobre la naturaleza de la representación pictórica, la relación entre fondo y forma y la percepción de las imágenes.
Pamela, 1976
“Siempre me ha gustado la belleza y uno puede elegir trocitos de la realidad que son así de bellos. Es eso lo que me gusta enseñar a la gente”. Alex Katz
Pintados del natural en una sola sesión, a pesar de sus amplias dimensiones nos resultan profundamente íntimos, los personajes miran al espectador o bien se giran para darle la espalda, recurso de acostumbrada familiaridad que refuerza la cotidianidad de las escenas. Sus sonrisas congeladas intentan detener el tiempo, parar lo que sucede en la fracción de un instante. Rostros sin volumen, de colores sobreexpuestos que los acercan a la fotografía. Los fondos son neutros o contextos cotidianos. A veces están llenos de vida y otras tienden a la melancolía.
"Enero", 1992






ALEX KATZ: "Roof Garden", 1975
"Dominio privado", 1969


Dedicaré la próxima entrada a otro de los géneros pictóricos predilectos de Alex katz, EL PAISAJE. 






jueves, 20 de febrero de 2014

EL PAISAJE DESPUÉS DE PATINIR

BRUEGHEL EL VIEJO: "La cosecha", 1565

BRUEGHEL: "Los cazadores en la nieve", 1565
“Los cazadores en la nieve”, es una obra del pintor flamenco Pieter Brueghel el Viejo, perteneciente al ciclo de seis obras sobre los «Meses» del año. Representa el invierno o los meses de diciembre y enero.  
Brueghel es uno de los pintores que mejor ha sabido captar ls cambios que se producen en la naturaleza a lo largo de las estaciones del año. En la obra de Brueghel los hombres son una parte más del paisaje al igual que las plantas o los animales.




SIMON BENING:“Penitencia de San Jerónimo”, 1515
La edad moderna, con su interés creciente por el conocimiento, observará con atención el espacio físico en que estamos inmersos y lo estudiará con el espíritu científico propio de un nuevo modo de entender el mundo, a través de la razón. La geografía se desarrollará en distintos ámbitos inseparables: el físico, el humano y el económico. A partir del siglo XVI la cartografía adquiere valor científico y se convierte en una ciencia auxiliar imprescindible para la Geografía lo que influirá en la pintura, en el interés por representar los espacios naturales, los escenarios físicos donde el hombre despliega sus actividades. 
CORNELIS VAN DALEM   Paisaje con pastores   c. 1550-1560

El mundo se podía interpretar como un todo con una serie de interrelaciones. El espacio natural en el que discurre la vida será centro de interés esencial también para el arte. En la pintura se puede advertir la inmensidad de la naturaleza en contraste con la pequeñez de los seres que la habitan.
El paisaje como espectáculo que depara placer estético se descubrió con Patinir, primer maestro del nuevo género.
Para plasmarlo, Brueghel sigue la técnica de Patinir: utiliza distintas gamas de color para representar la profundidad, elige un punto de vista alto desde donde observar la amplitud de un paisaje con todos los elementos que lo componen y sitúa la línea de horizonte muy alta.
El deseo de abarcar con la mirada una superficie lo más amplia posible era compartido, por razones prácticas, por capitanes y grandes comerciantes. Ambos necesitaban mapas que describieran rutas a larga distancia.
BRUEGHEL: “Paisaje con la caída de Ícaro”, 1558

Las figuras en esta obra, ocupan un pequeño espacio. Se encuentran en medio de una bahía con un bosque, montañas, un lejano puerto y un sol ocultándose en el horizonte. Da la sensación de que el artista quiere resaltar la insignificancia del hombre frente a la naturaleza.



BRUEGHEL EL VIEJO: "El triunfo de la muerte", 1562-1563
Obra de carácter moralizador que muestra el triunfo de la Muerte sobre las cosas mundanas, simbolizado a través de un gran ejército de esqueletos arrasando la Tierra. Al fondo aparece un paisaje yermo donde aún se desarrollan escenas de destrucción. En un primer plano, la Muerte al frente de sus ejércitos sobre un caballo rojizo, destruye el mundo de los vivos, quienes son conducidos a un enorme ataúd, sin esperanza de salvación. Todos los estamentos sociales están incluidos en la composición, sin que el poder o la devoción pueda salvarles. Algunos intentan luchar contra su funesto destino, otros se abandonan a su suerte. Sólo una pareja de amantes, en la parte inferior derecha, permanece ajena al futuro que ellos también han de padecer. 

El concepto de “forma de expresión compensatoria” es muy visible  tanto en Brueghel como en EL BOSCO. Aunque unas décadas más joven que Patinir, compartió con él el interés por representar el espacio natural en que actúan los personajes. Tendencia que fue común en la escuela flamenca del siglo XVI. 
EL BOSCO: "Las tentaciones de San Antonio", 1505-1506

El panel central muestra la atracción del Bosco por la habilidad santa de rechazar la tentación. Contiene escenas con todas las posibilidades de perversión ofrecidas al ermitañoAntonio se arrodilla ante un altar, bendiciendo con una mano y señalando un Cristo en miniatura, única salvación posible y mirando al espectador.
En contraposición, a su izquierda los demonios asisten a una misa sacrílega celebrada por sacerdotisas, entre las cuales hay una negra que lleva una bandeja sobre la que hay un sapo, símbolo de brujería pero también de lujuria; un músico vestido de negro con cara de cerdo y con un búho sobre la cabeza, símbolo de herejía, y un lisiado, que se preparan para comulgar. Junto a ellos, una pareja de ricos engalanados juega a los dados.
Vuelo y caída de san Antonio
Panel de la izquierda: en lo alto del cielo, el santo con las manos juntas, es llevado por una nube de demonios .

Brueghel reflejó fielmente las costumbres del pueblo flamenco mostrando una gran capacidad de observación. Aunque insiste en plasmar la anécdota y el detalle, sus composiciones presentan espacios muy amplios en los que predomina la visión panorámica en la que el paisaje es protagonista.
Brueghel "el Viejo": "Mercado y lavadero en Flandes", 1620




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